David Aganzo y el mexicano Álvaro Ortiz encabezan la Asociación Internacional de Futbolistas para defender los derechos y garantías del gremio.
El mundo del balompié experimentó un sismo institucional con el nacimiento de la Asociación Internacional de Futbolistas, una organización global que surge con el firme objetivo de colocar al jugador en el centro del ecosistema deportivo. Liderada por David Aganzo y con una fuerte presencia de la AMFPRO de México, esta entidad agrupa ya a más de 30,000 profesionales que exigen una interlocución directa con organismos como la FIFA y la CONCACAF para garantizar condiciones dignas en todas las latitudes.
La presentación oficial de la Asociación Internacional de Futbolistas tuvo lugar en Madrid, donde se definieron los pilares que sostendrán a esta organización: cercanía, transparencia y derecho. David Aganzo, quien también preside la AFE en España, fue categórico al señalar que la voz del jugador ha sido silenciada sistemáticamente por las cúpulas del fútbol. El nuevo organismo no solo busca ser un espectador, sino un actor con peso político que negocie convenios colectivos efectivos y proteja a quienes se quedan sin cobrar.
Aganzo recordó episodios críticos, como el intento de trasladar partidos de LaLiga a Miami sin el consentimiento de los protagonistas, como prueba de que el sistema actual ignora a los trabajadores de la cancha. “Este sindicato es una obligación de ética. Somos gente de valores y el único legado que podemos dejar es que la gente que venga detrás tenga mejores condiciones que nosotros”, afirmó el directivo, subrayando que la Asociación Internacional de Futbolistas luchará por fortalecer el fondo de garantía de la FIFA, que actualmente deja desprotegidos a cientos de jugadores en situaciones de precariedad.

México toma el liderazgo internacional
Para el fútbol mexicano, la relevancia de esta nueva entidad es máxima. Álvaro Ortiz, presidente de la Asociación Mexicana de Futbolistas (AMFPRO), ha sido nombrado Secretario General de la AIF. Su rol será fundamental para exportar el modelo de defensa del jugador a toda la región. Ortiz puso especial énfasis en el desarrollo del fútbol femenino, denunciando que el crecimiento global de la disciplina no ha sido equitativo. La falta de seguridad social y contratos precarios son deudas pendientes que la Asociación Internacional de Futbolistas pretende saldar con urgencia.
El directivo mexicano destacó que la maternidad sigue siendo un “desafío” en el entorno profesional, donde muchas jugadoras se ven forzadas a elegir entre su carrera y su vida personal. Con la integración de la AMFPRO en la estructura de mando de la AIF, se espera que México sea sede de eventos clave en el corto plazo, consolidando un eje de poder que equilibre la balanza frente a los dueños de los clubes y las federaciones nacionales, buscando siempre la profesionalización absoluta.
La salud mental y el retiro profesional
Desde Europa, Lucien W. Valloni, representante de la asociación suiza y vicepresidente de la AIF, destacó que la protección del futbolista debe trascender el terreno de juego. Uno de los puntos más innovadores de la Asociación Internacional de Futbolistas es el enfoque en la salud mental y la transición al retiro. Según Valloni, el sindicato acompañará a los jugadores cuando las luces del estadio se apaguen, ayudándoles a prepararse para una vida laboral fuera del fútbol y evitando el abandono institucional que muchos sufren tras colgar los botines.
Por su parte, el brasileño Rinaldo José Zaffani Martorelli advirtió sobre la brecha jurídica en el deporte. Señaló que en muchos países que compiten en niveles de élite, los jugadores ni siquiera son considerados profesionales bajo la ley local, lo que los deja sin derechos básicos. La AIF trabajará para que el sistema deportivo no se sobreponga al derecho común, buscando una justicia solidaria donde los sindicatos más fuertes brinden soporte a los que están en vías de desarrollo en África y Sudamérica.

FIFPRO cuestiona la legitimidad de la nueva entidad
No todo ha sido celebración en el gremio. La Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), que tradicionalmente ha ostentado la representación mundial con 60,000 afiliados, reaccionó de forma virulenta. A través de un comunicado oficial, FIFPRO sostuvo que la Asociación Internacional de Futbolistas carece de “legitimidad fundamental” y sugirió que su creación responde a motivos personales y no a un mandato colectivo de los jugadores. Esta división marca el inicio de una pugna por el reconocimiento ante la Unión Europea y la OIT.
A pesar de las críticas, la AIF cuenta con el respaldo de figuras de renombre como Fernando Hierro, Álvaro Morata y Jorge López Marco ‘Tote’. Estos referentes consideran que es necesario un nuevo modelo de representación que sea más transparente y menos burocrático. La competencia entre ambos sindicatos podría, en última instancia, beneficiar al jugador si esto deriva en una carrera por ofrecer mejores servicios y una defensa más agresiva de sus intereses laborales frente a los calendarios cada vez más saturados.
Impacto y agenda para el 2026
El impacto de la Asociación Internacional de Futbolistas se sentirá de inmediato. La organización ya confirmó su presencia en el Congreso de la FIFA en Vancouver el próximo 30 de abril, así como una participación activa durante el desarrollo del Mundial. Además, se planea un evento masivo en México para designar las nuevas rutas de trabajo en la zona de CONCACAF. La batalla por el control del relato sindical apenas comienza, y el futuro del fútbol profesional dependerá de la capacidad de la AIF para convertir sus promesas en realidades contractuales.

