Bolivia venció 2-1 a Surinam en el repechaje intercontinental con goles de Paniagua y Terceros. La Verde definirá su pase al Mundial 2026 contra Irak.Bolivia venció 2-1 a Surinam en el repechaje intercontinental con goles de Paniagua y Terceros. La Verde definirá su pase al Mundial 2026 contra Irak.

La Verde le dio la vuelta al marcador en Monterrey con goles de Paniagua y Terceros; ahora definirá su boleto a la Copa del Mundo frente a Irak.

El sueño de todo un país sigue latente en tierras mexicanas. En una noche cargada de dramatismo y ante un Estadio Monterrey que vibró como si fuera una sucursal de La Paz, Bolivia remonta ante Surinam con un 2-1 trabajado, sufrido y, en última instancia, profundamente merecido. El equipo dirigido por Óscar Villegas supo sobreponerse a la adversidad para instalarse en la final del repechaje intercontinental.

Con la presencia estelar de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en los palcos, el encuentro fue una verdadera montaña rusa de emociones. Lo que comenzó como un duelo de estilos contrapuestos terminó siendo una exhibición de carácter por parte del combinado sudamericano, que está a solo 90 minutos de volver a una cita máxima tras 32 años de ausencia.

Bolivia 2–1 Surinam | Resumen

Resistencia y sorpresa en la Sultana del Norte

Desde el primer minuto, las cartas estuvieron sobre la mesa. Bolivia apostó por la posesión y el orden, mientras que Surinam, consciente de su potencia física, buscó castigar al contragolpe con la velocidad de Gyrano Kerk. Aunque la Verde controlaba el ritmo, fueron los caribeños quienes generaron las opciones más claras en la primera mitad, obligando al guardameta Guillermo Viscarra a intervenir heroicamente, incluso tapando un remate con el rostro.

El balde de agua fría llegó apenas iniciado el segundo tiempo. Al minuto 48, Liam van Gelderen aprovechó una serie de rebotes en el área chica tras un desajuste defensivo boliviano para empujar el balón al fondo de las redes. El 0-1 parcial parecía un golpe letal para las aspiraciones de la Verde, pero el ingreso de los jóvenes talentos cambió el destino del partido.

Cinco minutos de furia y el factor Miguel Terceros

La reacción boliviana no fue producto del azar, sino de la insistencia. Al minuto 72, el recién ingresado Moisés Paniagua encendió la chispa de la esperanza con un “puntazo” a tres dedos dentro del área que dejó sin opciones al arquero Vaessen. El empate desató la locura de los más de 33,000 aficionados presentes, contagiando al estadio con la famosa “ola” mexicana.

Sin tiempo para que Surinam asimilara el golpe, llegó el momento cumbre. Al 77′, una falta clara sobre Juan Godoy dentro del área fue señalada como penal. Miguel Terceros, el cerebro y figura del equipo, asumió la responsabilidad con una jerarquía impropia de su edad. Con un cobro sereno y preciso, puso el 2-1 definitivo. Bolivia remonta ante Surinam en apenas cinco minutos, demostrando que este grupo tiene el temple necesario para las grandes citas.

Una final anticipada contra Irak

El pitazo final trajo un desahogo colectivo. Surinam lo intentó hasta el último segundo, mandando incluso a su portero al área rival en un tiro de esquina agónico, pero la resistencia boliviana fue inquebrantable. Con este resultado, el equipo de Villegas elimina a los caribeños y se enfoca en el objetivo final.

El próximo martes 31 de marzo, el Estadio Monterrey volverá a ser el escenario de una batalla histórica. Bolivia se enfrentará a Irak en el duelo definitivo por el cupo al Mundial 2026. Tras superar este primer obstáculo, la ilusión de regresar a la Copa del Mundo es más real que nunca. La Verde ya demostró que sabe sufrir; ahora, solo le queda ganar para escribir una nueva página dorada en su historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *