El extremo ucraniano recibió el castigo máximo de la FA y podría no volver a jugar hasta 2030. Ya apeló ante el TAS, pero su futuro en el fútbol pende de un hilo.
El caso más escandaloso del fútbol inglés de los últimos años acaba de tener sentencia. La Federación Inglesa de Fútbol (FA) confirmó este miércoles una suspensión de cuatro años para Mykhailo Mudryk, el extremo ucraniano del Chelsea, por violar las normas antidopaje. El castigo, el máximo contemplado por la reglamentación de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), lo dejaría sin competir hasta el año 2030, en lo que representa el capítulo más oscuro de una carrera que prometía brillar en la élite del fútbol europeo.
Mudryk, de 25 años, llegó al Chelsea en 2023 a cambio de 71 millones de euros y firmó un contrato de larga duración. Desde entonces, sus números nunca estuvieron a la altura del desembolso: apenas 10 goles en 73 partidos, muchos de ellos como suplente, en una etapa que ya era considerada decepcionante antes de que estallara la bomba del dopaje.
La sustancia prohibida y la defensa del jugador
En diciembre de 2024, Mudryk fue acusado por la FA por dar positivo en meldonium, una sustancia prohibida, en una prueba de orina. El meldonium es un medicamento cardiovascular que mejora la capacidad respiratoria y está vetado en el deporte profesional desde 2016.
Desde el primer momento, el jugador mantuvo su inocencia a raja tabla. Mudryk acudió ante el TAS con una serie de documentos, manteniendo su postura de que nunca ingirió tal sustancia de forma consciente y aclarando que no buscaba ningún tipo de ventaja competitiva. Una defensa que, sin embargo, no alcanzó para convencer a la FA.
La apelación ante el TAS: la última esperanza
La batalla legal no terminó con la sentencia de la FA. El TAS confirmó haber recibido una apelación de Mudryk contra la FA, firmada el 25 de febrero de 2026, y resta esperar por la programación de la audiencia que podría marcar un antes y un después en su carrera.
El precedente más cercano es el de Paul Pogba, representado por la misma firma legal, Morgan Sports Law. Pogba fue inicialmente sancionado con cuatro años por consumo de DHEA, pero tras apelar ante el TAS logró reducir la pena a 18 meses, lo que le permitió regresar al fútbol profesional. Mudryk y su entorno conocen ese camino y apuestan a transitar el mismo.
El Chelsea, con un contrato vigente hasta 2031
El caso no solo golpea al jugador. La suspensión le impedirá jugar y entrenarse con cualquier club hasta 2030, marcando el peor momento de su carrera profesional. Para el Chelsea, la situación es igualmente crítica: el club londinense tiene a Mudryk bajo contrato hasta 2031, un acuerdo inusualmente extenso en el fútbol moderno que ahora se convierte en una carga económica y deportiva de proporciones considerables.
El caso también afecta al Shakhtar Donetsk, su ex club, ya que su director general reconoció que tienen cláusulas vigentes con el Chelsea donde, por cumplir objetivos, ganarían 30 millones de euros, pero si Mudryk queda inhabilitado, todo se perderá.
El sueño europeo, en serio peligro
Más allá del presente, la Eurocopa 2028 es el gran fantasma que ronda a Mudryk. Si la apelación ante el TAS no prospera, el extremo ucraniano se perdería el torneo continental organizado conjuntamente por Gran Bretaña e Irlanda. A sus 25 años, estaría regresando al fútbol profesional justo cuando debería estar en la cima de su carrera.
El veredicto del TAS es, hoy, la última luz al final del túnel para uno de los futbolistas más costosos de la historia reciente del fútbol inglés.
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